Diálogos latino-americanos. Correspondência entre Ángel Rama, Berta e Darcy Ribeiro. Organización, estudios y notas de Haydée Ribeiro Coelho y Pablo Rocca. São Paulo: Global Editora, 2015. 189 pp. Facundo Gómez. Universidad de Buenos Aires

http://dx.doi.org/10.25025/perifrasis201781507

PDF

Reconstruir puentes y restituir memorias son las premisas que alientan el esfuerzo conjunto de Haydée Ribeiro Coelho y de Pablo Rocca, organizadores de esta edición de la correspondencia entre Ángel Rama, Berta y Darcy Ribeiro. Presente ya desde el título del libro, la idea de diálogo indica la motivación del trabajo y también el espíritu que atraviesa las cartas intercambiadas por los protagonistas, escritas casi en su totalidad entre mediados de la década de 1970 y los primeros años de 1980. Ninguno de los tres autores precisa mayor presentación. La trayectoria de Ángel Rama (crítico literario uruguayo, pero también ensayista, periodista cultural, profesor y editor) guarda notables puntos de confluencia con la de Darcy Ribeiro (antropólogo brasileño, pero también ensayista, novelista, profesor y funcionario). Algo semejante ocurre con Berta, durante años la esposa de Darcy, quien desarrolló una rica tarea en el campo de antropología, la etnografía y la edición. Los tres cuadran en el seno de la configuración intelectual propia de las décadas de 1960 y 1970: comprometidos, militantes, admirados, perseguidos, exiliados. No obstante, sus cartas revelan elementos que exceden los lugares comunes sobre el entusiasmo revolucionario de la época y pueden ser leídas también como depositarias de serias dudas, tensiones, dificultades y decepciones.

          Es innegable la proficua tarea de archivo llevada adelante por Haydée Ribeiro Coelho y Pablo Rocca, dos especialistas en las obras de Darcy Ribeiro y Ángel Rama, respectivamente, y en las relaciones entre los campos culturales uruguayos y brasileños. En la primera parte del libro, los investigadores incluyen dos ensayos que enriquecen el estudio del epistolario, al contextualizar los textos y resaltar sus núcleos de significación. El aporte de la profesora brasileña reside en delinear el derrotero de Darcy tras su primera partida hacia Uruguay en 1964, acosado por la dictadura militar. Además, Coelho destaca dos núcleos del diálogo entre los involucrados que sin duda iluminan los estudios en curso sobre cada uno de ellos: el primero es el intercambio entre Rama y Darcy en torno la selección de títulos de la literatura brasileña a ser incluidos en la Biblioteca Ayacucho. El segundo es el impacto que la investigación de Berta sobre los mitos de las comunidades desanas tiene en las últimas reflexiones de Rama sobre su concepto de transculturación narrativa. Por otra parte, el ensayo de Rocca resalta el modo en que la experiencia del exilio fue problematizando y enriqueciendo la noción de América Latina manejada por los intelectuales, a la vez que se detiene en la empresa compartida por Rama y Darcy durante la estancia del brasileño en Uruguay, la Enciclopedia Uruguaya.

         El contrapunto de los dos trabajos se coloca en el libro como algo más que una introducción: ambos recrean el vínculo intelectual entre los protagonistas y hacen confluir sus respectivas investigaciones en una obra polifónica, que bien puede ser pensada como recuperación de cierto espíritu integrador, acosado desde hace unas décadas por el avance en los estudios latinoamericanos del academicismo parcializado y las disciplinas “pos”.

            Las cartas se encuentran repartidas entre las dos partes siguientes del libro, que reúnen por un lado el intercambio entre Rama y Darcy y, por otro, las del crítico uruguayo y Berta. Algunos tópicos son transversales a ambas secciones. El predominante entre ellos es la Biblioteca Ayacucho, cuya centralidad en el libro aparece primero reflejada en los esfuerzos de Rama por lograr derechos de publicación y prólogos de especialistas reconocidos; luego, en el extenso y múltiple diálogo que se origina alrededor del ensayo y la cronología que Darcy Ribeiro escribe para el volumen de Casa-grande y senzala.

          En relación también a la Biblioteca Ayacucho, otro tópico recurrente en los dos bloques de cartas es la cuestión de los petrodólares disponibles para quienes participen del proyecto, lo que motiva tanto el pedido de Darcy de un puesto como asesor, como la oferta que Rama le hace a Berta para conseguirle un estipendio al escritor Ferreira Gullar, exiliado por ese entonces en Argentina. A partir de estas cuestiones, el emprendimiento editorial se puede comprender también como una red de solidaridad intelectual que aprovecha los fondos del Estado venezolano para ayudar económicamente a los escritores latinoamericanos en la diáspora, acosados por dictaduras y persecuciones. Finalmente, cabe señalar en el epistolario la presencia inesperada, pero por cierto muy sugerente, de la agente literaria Carmen Balcells, lo que revela su fuerte injerencia en los procesos publicación y circulación de los autores latinoamericanos. Aquí, Balcells aparece como la representante que prefiere Darcy, como la abusiva dueña de derechos de autor que dificulta la tarea de Berta y como una vieja conocida de Rama, que la llama tanto “monstruo” como “querida amiga”(144) y que recomienda negociar sin tapujos con ella.

           La segunda parte del libro incluye la correspondencia entre el antropólogo y el crítico. Son veinticuatro cartas que articulan dos entonaciones muy disímiles: Darcy mantiene un constante tono coloquial y humorístico, mientras Rama escribe principalmente como un funcionario acosado por las exigencias del trabajo editorial. La discusión sobre el prólogo y la cronología para el libro clásico de Freire ocupan la mayor parte del intercambio, que concluye con el crítico uruguayo ya instalado en Maryland. Desde allí evidencia la soledad causada por el largo exilio y reconoce en los ensayos de su amigo una voz profética, lúcida y esperanzada, en la huella latinoamericanista dejada por José Martí.

          La tercera parte del libro reúne las cartas intercambiadas por Rama y Berta Ribeiro. Sus escrituras adquieren tonos más íntimos y confesionales y echan luces de un modo más prolífico a la reconstrucción de las redes de subjetividad tendidas entre los intelectuales latinoamericanos. Sus diálogos se centran en preocupaciones en común, frente a las cuales ambos se sienten fuertemente comprometidos a colaborar con el otro y a ayudarlo para sobrellevar las dificultades del exilio, del divorcio, del día a día. Se trata, en efecto, de una charla entre colegas y amigos. Como editores, comparten tareas de divulgación cruzadas: Rama hace circular la literatura brasileña en el orbe hispanoparlante mediante Ayacucho, y Berta difunde la narrativa latinoamericana entre los lectores brasileños a través de la editorial Terra e paz. Como amigos, el uruguayo consuela la tristeza de Berta tras su separación con Darcy y le comenta detalles de su agitada agenda intelectual, que hacia la década de 1980 está volcada en parte a recopilar y publicar su obra dispersa. A su vez, Berta escribe en las últimas cartas sobre los estudios de posgrado que debe tomar, obligada por las imposiciones de la vida académica. También describe sus trabajos con las comunidades nativas amazónicas, con base en las cuales escribe un libro que Rama le solicita con mucho interés. Antes o mundo não existía es el texto en cuestión y su análisis crítico a la postre termina constituyendo unos de los aspectos más originales de Transculturación narrativa en América Latina.

          Tal como lo señala la dedicatoria inicial, la compilación se constituye ciertamente como un homenaje a este trío de intelectuales. Pero además, y principalmente, el epistolario se presenta como un modo alternativo de enriquecer la historia del campo intelectual latinoamericano a partir de un diálogo múltiple que connota, entre sus pliegues de urgencias profesionales, guiños cómplices y confesiones subjetivas, un testimonio clave sobre los desvelos y obstinaciones de tres grandes referentes de un proyecto de integración regional todavía inacabado.

 

 

María Mercedes Andrade
Editora

Margarita Pérez
Asistente editorial

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional.

 

 

 

 

 

 

 

Universidad de los Andes | Vigilada Mineducación
Reconocimiento como Universidad: Decreto 1297 del 30 de mayo de 1964.
Reconocimiento personería jurídica: Resolución 28 del 23 de febrero de 1949 Minjusticia.

Visitas: